El informe Carfax o el historial de vehículo se ha convertido en un requisito habitual en la compra de coches de segunda mano. Es un buen punto de partida. Pero no es suficiente.
Qué detecta un informe Carfax
Un Carfax recoge la información registrada en bases de datos: cambios de titularidad, siniestros declarados a aseguradoras, revisiones en talleres oficiales e ITV. Está limitado a lo que se registra oficialmente.
Qué NO detecta un Carfax
No detecta siniestros reparados sin pasar por aseguradora. No detecta kilómetros manipulados. No detecta averías mecánicas o electrónicas actuales. No detecta daños por agua no declarados. No detecta intermediarios encubiertos. No detecta el historial de un coche importado de Alemania que cambió de matrícula.
Qué aporta la inspección técnica
La inspección analiza el estado actual del vehículo: lee las centralitas en tiempo real, detecta rastros físicos de reparaciones, mide el desgaste real, prueba los sistemas en funcionamiento. Es complementaria al Carfax, no equivalente.
