Un coche eléctrico de segunda mano tiene los mismos riesgos que cualquier otro vehículo —kilómetros manipulados, siniestros ocultos, pases— y algunos riesgos propios de la tecnología: estado de la batería, historial de carga y actualizaciones de software.
El estado de la batería
La batería es el componente más caro del vehículo y el que más se degrada con el uso. La capacidad disponible —cuánta carga acepta respecto a cuando era nueva— puede variar enormemente entre dos coches del mismo año y km similares según cómo se haya cargado.
Analizamos la capacidad actual de la batería con herramientas específicas para cada marca.
Historial de carga
Cargar habitualmente al 100% y dejar la batería en 0% aceleran la degradación. Algunos sistemas registran el historial de carga. Lo revisamos.
Averías específicas de eléctricos
Módulos de carga, sistemas de gestión de batería, conectores de alta tensión, bombas de calor. Leemos todos los códigos de error activos y pasados en las centralitas del vehículo.
