Alemania tiene el mayor mercado de coches usados de Europa. Para ciertos perfiles de comprador —gama media-alta, eléctricos, ciertos modelos— tiene sentido buscar allí. Pero hay riesgos que desde España son imposibles de ver.
Los costes reales de importación
Además del precio del coche: transporte (500-1.500€), ITV de importación, matriculación española y posibles impuestos de matriculación según emisiones. Un coche barato en Alemania puede no serlo al final.
Reclamar desde España es casi imposible
Una vez que el coche llega a España y aparece un problema, reclamar a un vendedor alemán es legalmente complejo y en la práctica muy difícil.
La inspección antes de que salga
La única solución real es inspeccionar el vehículo antes de que salga de Alemania. Con el coche todavía allí, el historial está activo y si el informe detecta problemas graves, habrás evitado el coste del coche más los gastos de importación.
